Bajo un contexto totalmente complejo desde lo económico, a nivel país, el padel sigue manteniéndose al margen de esta situación: paradójicamente cada vez hay más canchas, más inversión, más personas practicándolo y más opciones para aquellos amantes de un deporte que volvió a surgir hace un par de años.
“El pádel en Buenos Aires ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, consolidándose como un fenómeno global y un negocio millonario. La ciudad ha sido un epicentro para el deporte, con torneos de alto nivel y una comunidad activa que lo practica en todo el país. La expansión del pádel en Buenos Aires se ha visto impulsada por la inversión en infraestructura, la profesionalización del deporte y la creación de clubes y academias. Ha superado la lógica del entusiasmo momentáneo, convirtiéndose en un destino para los jugadores y aficionados que buscan disfrutar de un deporte accesible y emocionante“, expresaron desde uno de los portales más conocidos a nivel nacional.
Ante esta situación o referencia actual, General Rodríguez ha crecido considerablemente en el mundo padel. En los años 2000 sólo quedaba Belgrano Padel, con el manejo del histórico José “Cacho” Camacho, aún vigente con sus tradicionales torneos, pero debiendo también actualizarse con el cambio de superficie en sus tres canchas, pasando del cemento al sintético, como se usa por estos días.

Ya entrados en esta década, el deporte de las paletas, hoy devenidas a “palas”, cobró una fuerza enorme y pos pandemia se convirtió en unas de las actividades más elegidas, por entusiastas y por deportistas que decidieron migrar a esta disciplina, que reúne actividad social, competencia y mucha dinámica.
Varios complejos se sumaron a las filas del padel, 3+1 o Pampa fueron los pioneros en esta inyección, seguido por Tinos o Ventaja, así como también, clubes que decidieron apostar a la actividad, tales son los casos del Porteño o Club Alem, en pleno armado de canchas techadas y que requieren de una gran inversión.
El caso de Gioco es distinto. Las instalaciones del complejo de padel lindero a Francisco Álvarez, había abierto hace un par de años, pero desde hace varios meses atrás comenzó a remodelar y agrandarse.
Es por ello, que el 1ro de noviembre inauguró su complejo: 7 canchas de primer nivel, una de ellas en microestadio, con full panoramic, un gimnasio de pilates, una tienda de indumentaria y accesorios de padel, un complejo de barbería, lubricentro, y hasta una sala de streaming. Además, lógicamente de oferta gastronómica.

Ya no se trata sólo de ir a practicar deporte, sino de convertirse en un sitio en el que la gente se vincule socialmente, en el que se sienta atraído para pasar un buen rato y en el que haya múltiples opciones para el que practica, pero también para el que acompaña al que juega.
Sin lugar a dudas, Gioco Padel Club dio un salto de calidad y pone la vara alta en toda la zona oeste. Se vendrán campeonatos de todas las categorías y una superpoblación de padelistas que optarán el combo que ofrece el establecimiento.
Salud por el deporte, salud por el Padel y salud por este tipo de emprendimientos.

